Si alguien quisiera conseguir un diagnóstico rápido de la escalada del reggaeton en los últimos años, el Festival de Viña del Mar sería la muestra más rigurosa. Desde 2006 -temporada en que comenzó su dominio-, el género se convirtió en el ritmo más habitual de la Quinta Vergara. Toda su realeza -jefes, reyes, príncipes- pasaron por esa tarima.
Bajo ese mismo ejercicio, el certamen ha sido el espejo del reggaeton en la industria: saltó de fenómeno de masas a un invitado de resonancia regular. Un claro espiral descendente. 2006 y 2007 recibieron a Daddy Yankee y Don Omar, respectivamente, mientras que en las siguientes ediciones pasaron Wisin & Yandel, RKM & Ken-Y y Tito, El Bambino.